La luna

2Eran las 9.

La luna estaba saliendo.

Eran las 2. La luna estaba salida.

Eran las 6 de la mañana,
y la luna se estaba poniendo.

Eran las 7.
La luna estaba bastante puesta.


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Perfecta, con una pequeña mentira

 

5Es muy raro que yo encuentre en Desigual mi talla. Y me fastidia, porque me gustan algunas cosas que hacen. Pero a pesar de todo insisto.

El 5 de febrero me compré una camisa preciosa. De rebajas, con una manga naranja y una azul.

En estas tiendas hay dos modalidades: te puede tocar una dependienta anoréxica japuta que te mira “a la planta de caballeros del corteinglés y sin pasar por la casilla de salida. No molesteeeen“. O te puede tocar con una dependienta anoréxica japuta que piensa en la comisión y se pone cariñosa “llévatela que te queda divina” aunque estén a punto de estallar los botones.

Me tocó la B. La prefiero. Había poca gente y me acorraló en el probador “Perfecta, te va estupenda”. Lo dijo tan bien. Mirando a los ojos, como las buenas enfermeras dicen un novoyahacertedaño. Qué bonito. Se paró el tiempo. Ella pasando por alto mis michelines y yo haciendo la vista gorda con su mentira. ¿No es eso amor? De rebajas, fugaz, pero amor.

Salí de la tienda contento y cogí la calle que lleva más abajo de los 100 kilos, todo recto, porque sabía que allí podría estrenarla. Estrenarla sin meter tripa. Estrenarla de legal. Pero mira tú por dónde que de camino hay que pasar frente al escaparate de La Mallorquina. Con mayúsculas y en negrita, sí, qué pasa. Y los pasteles me gritaban cosas. Como hacen los obreros desde el andamio cuando pasa un bombón. No supe hacerme el sordo.

La camisa sigue ahí colgada, en mi armario. Me la pruebo más o menos una vez al mes. Y me está igual que el día que me la puse en la tienda.

Perfecta con una pequeña mentira.


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Piano y voz

cenando-canciones

Llevo ya unas cuantas noches tocando en Finca La Fronda, un pequeño refugio en la Sierra de Aracena para los amantes de la naturaleza y las cosas sencillas y hermosas.

Piano y voz.

Es una experiencia nueva esto de enfrentarme sin compañía a una hora y pico canciones. Algunas mías, otras de los grandes: Cole Porter, Gershwin, Rodgers & Hart, Irving Berlin... canciones que duermen en nuestra memoria, en cómodos lechos. Y cuando despiertan nos dan alegría, nos transportan, a cada uno a un sitio distinto. Aparte de Perversa y los americanos, cae algún cantautor de aquí, algún bolero, alguna copla…

Entre el público algunos reincidentes, que vienen a traer cariño renovado, a dsfrutar con premeditación y alevosía, que se las saben y las tararean por lo bajini. La mayoría nuevos, gente que pasa, ingleses, alemanes, holandeses, finlandeses, murcianos… cada uno de su padre y de su madre, pero con algo en común: que se dejan atrapar en esa tela de araña que tejen las canciones. Canciones, nada más que canciones. Nada más y nada menos.

Y como me va bien y el dueño del garito está encantado lo seguiremos haciendo, en principio hasta final de año. Por si os apetece incluirlo en vuestra agenda.

Teléfono

6aMarco tu número de téléfono. Contestas.

—¿Diga?

—Desde que me dijiste que no tenía posibilidades han pasado ¿15 días? Y en este tiempo no te he llamado ni te he puesto mensajes.

No dices nada.

—Casi no me he acordado. No está mal, digo yo. Pero hoy, ahora… recaigo. Está bien, me permito esta debilidad y luego sigo olvidándote silenciosamente ¿vale?.

Vale

Cuelgo el teléfono sin prisa.

Uf, mucho mejor.


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Señor

3En la cola de la caja del supermercado tengo delante a una viejecita que remolonea.

Está usando el viejo truco: ha mandado al viejecito a por unas “cosillas” que faltaban mientras ella se ha puesto a la cola. Continuar leyendo “Señor”

Cambiar de paisaje

  1cSobre el piano la partitura de Y sin embargo te quiero de Quintero, León y Quiroga.

Papeles amontonados.

Desorden.

Cuando me vaya de aquí, voy a echar de menos ese muro de ladrillo amarillo, el pruno, ese trozo de cielo. Sólo unos pocos elementos tiene el cuadro que se ve al otro lado de la ventana enrejada. Desde aquí te escribo. Continuar leyendo “Cambiar de paisaje”