Fondo de Armario: Carlos Gardel

 

Según cogía la desviación de la eme cuarenta hacia la avenida de la Ilustración pensaba en el querer. Era porque sonaba en mi coche un disco de tangos. O no sé por qué era. En cualquier caso no está bien pensar en el querer tan temprano.

Hace tiempo que doy vueltas a lo siguiente: que a uno lo quieran está muy bien, pero lo verdaderamente importante es tener la capacidad de querer. ¿Es una capacidad? ¿un talento? ¿se puede aprender como se aprende a leer? ¿se entrena y se mejora la forma como se mejora en el esquí? ¿es como montar en bicicleta, que una vez que aprendes ya no se te olvida?.

Si estuviera en una etapa de autocontrol y disciplina me habría dicho: cambia de tema, tronco, que no te conviene. De la misma manera que se le dice no a un bombón o a un platito de torreznos de tapa. Pero como estoy en una fase de dejarme ir, y el atasco del nudo de Manoteras se avecinaba cual nubarrón… le di cuartelillo al pensamiento.

Que te quieran es como que te lleven. Para acá, para allá. Es cómodo. En cambio querer es tener uno mismo el coche y saber conducirlo. A veces en el coche va uno solo, escuchando tangos y desviándose hacia la avenida de la Ilustración y hacia pensamientos; y otras llevas a alguien.

Claro está que, si tú preguntas, todo el mundo dice que sabe querer. De la misma manera, nadie dice que sea xenófobo o insolidario o violento o malo a secas. Pero no es verdad. Hay mucha gente que ni siquiera sabe quererse.

En esto sonó Garufa, que es de mis preferidos. Y me puse a cantar y me dejé de pensamientos.

Del barrio La Mondiola sos el más rana
y te llaman Garufa por lo bacán;
tenés más pretensiones que bataclana
que hubiera hecho suceso con un gotán.

Durante la semana, meta laburo,
y el sábado a la noche sos un doctor:
te encajás las polainas y el cuello duro
y te venís p’al centro de rompedor.

Traducción:

Del barrio La Mandiola eres el más sagaz
y te llaman juerguista por lo chulo que eres
tienes más pretensiones que una fulana
que hubiera triunfado con un tango.

Durante la semana, venga a trabajar
y el sábado por la noche eres un profesional
te vistes las polainas y el cuello duro
y te vas para el centro de castigador.

Traducido por La Mano que Escribe.

(Publicado en a2manos el 19 ene 2006)

A mil besos de profundidad

La voz de Leonard Cohen, mucho más profunda que el título de su canción.

Las palabras certeras, la cadencia de mantra.

Quizá me queden muchos kilómetros por conducir,

muchas promesas que cumplir,

lo dejas todo atrás para poder sobrevivir

a thousand kisses deep,

a mil besos de profundidad.

El alma reflejada en el espejo de lo cotidiano.

Mirando desde el otro lado de una ventana nocturna y urbana, con un cigarrillo en la mano, cosiendo sus heridas con versos, Leonard Cohen.

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Fondo de Armario: For Once in My Life

Esta es una de las canciones que canto en Cenando Canciones (cuando el respetable la solicita, claro). La escribieron Orlando Murden y Ron Milller, para Motown Records, 3 años antes de que yo naciera, 3 años antes de que el Apolo llegara a la luna. ¡¡En 1966!! que ya sé que las Matemáticas y la HIstoria no son lo tuyo. La mayoría de los temas que versiono son más viejos que tú y que yo.

Tiene un poder increible esta canción, funciona igual como balada que a un tempo medio. Te sube el ánimo, te pone… yo la tuve una temporada en el despertador y acabé quitándola porque cuando me subía al coche y ponía la radio todos los pinchadiscos mañaneros me parecían unos muermos.

Probablemente la versión más conocida sea la de Stevie Wonder.

Tony Bennet tiene esta otra, simpática puesta en escena, sencilla, vintage, preciosa…

No puedo dejarme a Paquito Sinatra. Leyendo a Gay Talese me he enterado hace poco que llevaba peluquín y le he bajado dos peldaños del pedestal en que le tenía, sigue muy alto, te lo aseguro. En cualquier caso, no me negarás que pocos llevan el peluquín con ese estilazo.

El maestro Harry Connick Jr no podía faltar en esta lista.

Y me he tropezado con esta versión que no conocía, es Dara McLean, en supuesto directo (¿dónde está el batería?), por dejar claro que modernita también funciona, que vivirá siempre, nunca pasará de moda, como todas las grandes canciones.

Este FONDO DE ARMARIO viene a cuento de que una amiga me dejó en Facebook esta canción, acababa de ensayarla cuando lo vi. Me pareció graciosa la casualidad.

Fondo de Armario: I´ve Got You Under My Skin

Hace poco se han cumplido 15 años de la muerte de Frank Sinatra. El grandísimo y controvertido Frank Sinatra. No se puede ser grandísimo sin ser controvertido.

Sobre Frank Sinatra, su vida personal y sus negocios, corren mil leyendas urbanas: blancas, negras y de todos los colores, los morbosos sólo tienen que darse un garbeo por internet. En cambio su obra musical es intachable, y transparente.

Hay que decir que Frank Sinatra nunca escribió una canción, no era capas de tocar ningún instrumento musical, no tenía una tesitura muy amplia, ni siquiera una potencia fuera de lo común, pero a la hora de cantar hubo un antes y un después de Frank Sinatra. Las claves de su estilo eran la capacidad para interpretar las letras que cantaba y el fraseo rítmico. Cantaba y contaba, y podía poner las notas donde le diese la gana porque Frank Sinatra tenía más swing que un barco lleno de columpios. (Nota: En inglés swing significa swing, y también “columpio”)

Como Frank Sinatra no escribía tenía que hacer suyas las canciones de otros. ¿Cole Porter? Cole Porter es Dios. Si Frank Sinatra es el cantante más influyente del Jazz, Cole Porter es el escritor de canciones más importante del siglo XX. Pervertido, vicioso, déspota, coqueto, devoto de varias sustancias ilegales… refinado, elegante, sofisticado… Si alguien quiere indagar en la figura de Cole Porter, que vea la película De-lovely de (Irwin Winkler, 2004).

Cole Porter escribió temas como Night and Day, You´re the top, De-lovely, My heart belongs to Daddy que aquí canta una súper sexy Marilyn Monroe. Escribir “súper sexy” y “Matilyn Monroe” es una redundancia. Ay, quién fuera jersey azul.